Mama, quiero ser jugador de poker
Escrito por Rosa Alejandro
Miércoles, Febrero 25, 2009
No todo el mundo puede ser como Fernando Alonso, o como Cristiano Ronaldo, o como Paul Newman, o como Bill Gates. Por cada uno de estos grandes triunfadores hay cincuenta grandes profesionales que viven con lujo, otros cien que se pueden apañar, y muchísima mas gente que ve sus sueños rotos y acabados al no poder ser como su ídolo. Este principio de la pirámide se puede aplicar a todos los campos de la vida, y por supuesto, al mundo del póker. Son muchos los grandes del circuito que se permiten vivir de esto, no tanto por sus ganancias en partida como por su capacidad y atractivo para atraer a los patrocinadores. Pese a ello a la pregunta de si puede vivir una persona como jugador profesional la respuesta es si, con una larga lista de peros detrás. Una lista que podemos empezar por pensar en primer lugar si nuestro gusto por el póker es tan sumamente elevado como para convertirlo en el eje principal de nuestra. Porque si va a ser nuestra profesión va a ocupar un punto importantísimo en nuestra vida, incluyendo numerosos viajes para disputar torneos, largas jornadas de juego delante de una pantalla, y otras tantas horas de análisis para pulir nuestra técnica. En el fondo la vida del jugador profesional es muy similar a la del ajedrecista, aunque la verdad que la vida del jugador de póker es mucho mas entretenida, especialmente por los ambientes en que se mueve. Uno de los principales aspectos antes de pensar meternos en este mundo por tanto, es considerar si nos merece la pena el sacrificio de cara a lo que podemos obtener. Es muy especial ser sinceros con nosotros mismos ya que igual que no todo el mundo sabe montar en bicicleta no todo el mundo puede vivir del póker. Y si nos engañamos a nosotros mismos las consecuencias pueden ser funestas. Ya hemos hablado en artículos anteriores de diversos aspectos que el jugador de póker en línea debe tener en cuenta: el control de los riesgos, marcar un stop loss o limite de perdidas donde dejar de jugar, reconocer y aceptar tanto las rachas favorables como las desfavorables, conocer el juego y su estrategia. Todos estos puntos deben estar presentes en el buen jugador de póker. Finalmente y si verdaderamene es nuestro deseo, tenemos la capacidad económica , personal y habilidad suficiente para ello, el consejo mejor que podemos emplear es mantener la sangre fría tanto dentro como fuera de la mesa, ser profesional y cauto en todo lo que hagamos e ir siempre a ganar lo máximo posible sin arriesgar aquello que tengamos. En suma, lo mismo que haríamos en una mesa debemos aplicarlo a nuestra vida.
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